MI EXPERIENCIA CON LA KBS
- fugatogether
- 21 ago 2025
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 14 abr
Trabajar para una cadena de televisión como KBS, una de las más grandes y reconocidas de Corea del Sur, fue una experiencia única que marcó un antes y un después en mi carrera. Para mí, esta oportunidad no solo representó un reto profesional, sino también una lección de vida y un encuentro con realidades que me tocó conocer a través de las historias de las madres buscadoras en México; de donde vengo, las historias de desaparición forzada y de madres buscadoras son casi nulas, así qué enfrentarme a ellas en México, me removió mucho.

Mis primeras experiencias con la cámara profesional
Si bien siempre me ha apasionado el mundo de la televisión, este trabajo en particular significó mucho para mí, ya que fue una de mis primeras experiencias manejando una cámara de forma profesional para un canal de televisión. La producción, el equipo técnico y la coordinación que conlleva realizar una pieza audiovisual para una cadena de televisión internacional me ofreció la oportunidad de crecer y mejorar mis habilidades. No solo se trataba de captar buenas imágenes, sino de contar una historia que, a través de la cámara, pudiera llegar al corazón de quienes la miraran.
Al principio, el proceso me pareció abrumador. El equipo coreano estaba muy bien organizado. Me sentí respaldado por la oportunidad de colaborar con personas tan talentosas como mi (ahora amigo) Wan, que me enseñó lo que es importante retratar desde una cámara y qué buscar en los personajes. De él, aprendí a cómo ser eficientes en campo, la lista de equipo indispensable para viajar a hacer trabajos periodísticos, y lo que debe estar dentro del cuadro.

Un tema sensible: Las Madres Buscadoras
En esta ocasión, el tema que me tocó cubrir fue “Las Madres Buscadoras”, un tema que, aunque muy relevante y triste, tiene una gran importancia en México. Las madres buscadoras son mujeres que, día tras día, enfrentan la dura realidad de la desaparición de sus hijas e hijos en un país marcado por la violencia y la inseguridad.
Trabajar en este tema me permitió comprender, más allá de los titulares en las noticias, la enorme fortaleza, resistencia y amor incondicional que las madres demuestran. Fue un proceso emocionalmente intenso, ya que tuve que lidiar no solo con el aspecto técnico de la grabación, sino también con la carga emocional que implicaba retratar algo tan profundo y humano.
Aprendiendo de mujeres increíblemente fuertes
Una de las partes más impactantes de este proyecto fue conocer y trabajar junto a mujeres líderes en este movimiento, como Norma Andrade, madre y activista que se ha convertido en un referente para muchas otras madres en México. Norma ha dedicado su vida a la búsqueda incansable de su hija, quien fue víctima de desaparición y luego feminicidio, y a la lucha por los derechos de las mujeres que, como ella, viven este dolor diario. Su valentía y su entrega son un ejemplo para todos.

Otra mujer que tuve el honor de conocer fue Maricarmen Volante, una de las figuras más visibles y valientes dentro del movimiento de las madres buscadoras en la CDMX. Su lucha constante y su capacidad para organizar a otras mujeres en su misma situación la han convertido en un símbolo de esperanza y de fortaleza. Hablar con ellas, escuchar sus historias y entender de primera mano los desafíos que enfrentan fue un aprendizaje invaluable, que me hizo reflexionar sobre lo frágiles que podemos ser como sociedad cuando no le damos el valor y la importancia que estas luchadoras merecen.

Por supuesto, y, porque me está revisando mi redacción y merece el reconocimiento, quiero mencionar a mi pareja Camila Pardo, de quien también aprendí durante la filmación. Ella fue la productora encargada de conseguirnos este trabajo en colaboración con KBS.

Y, aprendí también de mi madre, Emilia González Rodríguez, que aunque está sentada a cientos de kilómetros de distancia de mí, sé que lleva toda una vida parada buscando las mejores formas para darnos lo que puede a mis hermanas, a sus nietos y a mí. Viendo tantas madres fuertes, me acordé de ella, de su labor, y hoy entiendo más el significado de la maternidad.
Un aprendizaje que va más allá de lo profesional
Este trabajo no solo me permitió aprender sobre técnicas de grabación o edición, sino que también me dio una nueva perspectiva sobre la vida y la lucha por la justicia. Si bien la experiencia de trabajar con KBS fue, sin duda, un hito en mi carrera, la lección más grande que me llevé fue la de la empatía y la resiliencia de las madres, padres y familiares de desaparecidxs frente a sistemas impunes e incompetentes como el de este país.
El trabajo para KBS fue una experiencia que me permitió compartir esta historia con el mundo, y me siento agradecido de haber sido parte de ella.
- Javier





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